domingo, 22 de mayo de 2016

Tarta de fútbol (receta de galletas príncipe)

He manifestado en multitud de ocasiones mi inutilidad para la repostería. La única tarta que he conseguido que salga medio decente es la de tres chocolates y porque no lleva horno. Casi todos los intentos de tartas, bizcochos, galletas o magdalenas han acabado en la basura.  Se me cae la baba con esas maravillosas tartas de fondant llenas de colorido, con esos cupcakes o con esas galletas decoradas que da más que pena comerse. Este año quería hacerle la tarta de cumple a mi hijo y por mi falta de pericia y práctica en estos menesteres necesitaba una tarta de lo más sencilla, de esas que le salen bien a todo el mundo.

Una de las mamis del cole me habló hace tiempo del bizcocho de galletas príncipe como el bizcocho más rápido y resultón del mundo (gracias Ana :)). Así que busqué por internet la receta y decidí hacerla para el cumple. La primera idea era hacer dos tartas redondas, bizcocho de galletas príncipe, cobertura de chocolate y algún adornillo de fondant (poca cosa porque tampoco había usado ese producto). Al final me lié y terminé pidiendo prestado un molde rectangular grande para hacer un campo de fútbol (gracias Nuria por los moldes y tus consejos), un juego de  boquillas (gracias Ascen por dejarme esas maravillas) y cruzar los dedos para que quedase medio presentable porque la hice la noche anterior y no había tiempo para hacer otra en caso de que saliera mal. No es la tarta perfecta ni muchísimo menos, tienen mil y un defectos que iré subsanando con el tiempo y no se puede comparar con las tartas cubiertas de fondant.... pero os aseguro que quedó resultona y muy rica.


Utilicé la thermomix para hacer la tarta y la receta elegida fue la de la página "mis thermorecetas" . Os dejo el enlace con el paso a paso. Yo dupliqué todas las cantidades y no añadí las pepitas de chocolate. Lo hice al horno en lugar de hacerlo en el microondas y el tiempo total para esta medida fue de unos 45 minutos a 180 grados, calor arriba y abajo sin aire (pero cada una conoce su horno y cada horno es un mundo en cuanto a tiempos y temperatura)


El molde que me dejaron fue éste que en ocasiones aparece en el lid'l a 9,99 euros. La próxima vez que salga en catálogo lo compraré porque es perfecto para hacer tartas grandes. Además al ser la bandeja inferior mayor que el molde en sí se puede usar para presentar la tarta.


El fondant que usé para la decoración lo adquirí en el lid'l. No he usado el fondant profesional por lo que no puedo comparar, pero este es perfecto desde luego para pequeñas cosas. Se maneja muy bien.

Con una plantilla de papel corté en fondant una camiseta de fútbol y le puse el nombre y los años que cumplía mi hijo.

 Para decorar la tarta hice unos balones con galletas rellenas de chocolate más pequeñas de las normales. Las mini del príncipe son demasiado pequeñas para decorarlas así que encontré en Alcampo unas intermedias perfectas para lo que quería. Les puse fondant blanco y recorté pentágonos y triángulos en negro para hacer la forma de los balones. Todas las piezas las iba pegando con un pincel mojado en un poco de agua.


Hace unos días una amiga me pidió que le hiciese otras iguales a estas pero en tonos rojos para una tarta igual a la que yo hice.


Con la cobertura de chocolate ya fría me puse a decorar la tarta. Hace mucho tiempo compré en Aliexpress una especie de jeringuilla de metal con varias boquillas que se usan para hacer tiras de fondant. Nunca la había usado y para hacer las líneas que delimitan el campo de fútbol me vino de perlas.
Con las líneas delimitadas hice un buttercream con mantequilla y azúcar glass, lo teñí de verde. Aquí hago un inciso para aseguraros que la próxima vez compro un colorante en condiciones (marca wilton). Con los del Dr. Oetker que se encuentran en cualquier supermercado necesité dos botes completos de color verde y tuve que añadir aún azul y amarillo para que el buttercream cogiese color. Me consta que con los de Wilton unas gotas son suficientes.


Y con el buttercream y la MARAVILLOSA BOQUILLA 233 de Wilton (¿como he podido vivir estos años sin conocerla?) me puse a hacer el césped del estadio. Repito que es la primera vez que hago tarta de bizcocho, que hago buttercream, que uso boquillas y que utilizo fondant. Es decir, tiene muchísimos fallos.



Al terminar de decorarla le quité el papel albal que había puesto bajo los bordes para que el chocolate no manchase la bandeja y ví que no quedaba muy bonito y se veían demasiado los fallos. Cogí otra boquilla del pack que me dejaron (una que hace rosas) y decoré todo el borde inferior.


Como veis el chocolate no quedó muy liso pero no tenía paleta para extenderlo (ya la he comprado al igual que he comprado boquillas, moldes de letras, de números.... etc). El sabor de esta tarta es delicioso y a los niños les encantó. Creo que he encontrado la receta de la tarta ideal para los chocolateros. El buttercream y el fondant encajan perfectamente con el chocolate dejando un sabor espectacular.

Que paséis un buen domingo.

sábado, 30 de abril de 2016

Running, carreras, meriendas y mugcake

Hace unos meses que mi vida es una locura, una bendita locura. He pasado de ser una persona absolutamente hogareña que apenas salía por las tardes de casa con mis manualidades y demás a prácticamente utilizar mi hogar sólo para dormir. Supongo que llega una edad en la que ves que la vida es demasiado corta para no aprovecharla al máximo y comienzas a hacer cosas que nunca imaginaste. Una de esas cosas es el running. He intentado engancharme a este deporte en varias ocasiones abandonándolo incluso antes de comenzar. Cuando comenzó el curso escolar unas compañeras de pádel y yo decidimos intentarlo y aprovechando las horas de actividades extraescolares de mi hijo empezamos a salir a correr. Poco a poco hemos ido aumentado kilómetros y ya llevamos unas cuantas carreras populares. En una de ellas me tocó un desayuno a domicilio que utilizamos para hacer una merienda entre todas. Esa merienda lleva camino de convertirse en una tradición y en la última he hecho unas tazas como obsequio para cada una de nosotras.




La idea vino de unas tazas de Cola Cao que muchos sabréis que regalaban junto con rotuladores de cerámica para pintarlas. Los rotuladores se secaron antes de usarlos y el día que mi hijo decidió hacerle una a su padre le di los míos que compré en un Asian Shop (no son cerámicos, sólo permanentes). La taza lleva dos meses con lavados a diario y la pintura sigue perfecta. Con unas tazas blancas compradas en un bazar chino y los mismos rotuladores decidí hacer las tazas para las chicas running.


Lo primero que hice fue diseñar la frase y el tipo de letra que quería poner en las tazas. Lo definí con Word y lo imprimí.


Se limpian las tazas con alcohol de modo que quite cualquier grasa o suciedad que pudieran tener.


Y una de las partes más divertidas, dibujar las letras (o lettering como se denomina a realizar las tipografías de letras a mano alzada). Fijándome en la muestra que había imprimido intenté hacerlo lo más parecido posible. Por la parte de atrás una imagen que encontré por internet de un corazón corriendo y el nombre de cada una.
 
 
Metí las tazas en el horno media hora a 180º para fijar la pintura, los dejé enfriar en el mismo horno hasta el día siguiente y así quedaron en primera instancia:
 
Había probado la resistencia de los rotuladores gruesos de pintura pero utilicé también otros finitos de la marca Edding como perfiladores (permanentes de los que se usan para marcar los CD's). Metí todas las tazas en el lavavajillas y los rotuladores Edding no aguantaron el lavado :(
 


Como veis el color negro y la parte roja perfilada del corazón se borraron. Volví a repasar la parte negra y roja pero esta vez con los rotuladores de pintura de los Asian Shop, de nuevo a cocer y creo que ya aguantarán sin problema aunque les he aconsejado lavarlas a mano por si acaso.



Como me parecía muy sosa la taza en sí y con la moda de los mugcakes metí unas bolsitas con ingredientes ya pesados dentro de cada taza junto con la receta de un mugcake de oreo que previamente hice en casa para probar. No me convencía lo de los mugcakes pero después de hacerlos es un bizcocho rápido y rico.

En una bolsita el azúcar moreno, levadura y harina y en la otra bolsita las galletas de oreo trituradas. Ellas sólo tienen que añadir el huevo y la mantequilla, mezclar, poner en la taza y al microondas.

Por una cara de la receta lleva los ingredientes y por otra la preparación. Plastifiqué con forro de libros adhesivo puesto que como son cosas que están en la cocina es fácil que se manche. Las varillas pequeñas las compré en aliexpress pero no llegaron a tiempo (las he tenido que ir dando después).



Y aquí se ven las dos caras de la tarjeta por si queréis copiarla.


Para presentarlas tenía una caja de fresas que pinté con pintura de pizarra casera (por fin la hice).


Y listas para entregar.



Sólo queda que me digan cómo les ha salido el mugcake.

domingo, 10 de abril de 2016

Minicaja de fruta (TUTORIAL)

Buscando por la red unos envases o cajitas que necesitaba para entregar unos detalles encontré unas minicajas,  réplica de las de fruta, que se utilizan en hostelería como presentación de tapas y pinchos y que me parecieron una monada. Por el precio que tenían no encajaban con lo que yo estaba buscando ya que tenia que adquirir bastantes unidades que irán a la basura según se abran. Una noche de insomnio se me encendió la lucecita y a las 3 de la mañana estaba buscando los materiales por la buhardilla que en un par de horas dieron un prototipo. Bastantes sencillo por cierto. El resultado final ha quedado así:




 Vamos con los materiales:

- Cartón del color que queramos hacer la caja. En mi caso las quería blancas y tuve suerte de que mi síndrome de Diógenes me impide tirar nada y tenía una caja de un flexo que prácticamente no llevaba serigrafía. Me permitió cortar todas las piezas sin pillar una sola letra. De este modo no he tenido que pintarlas. Si no tenéis un cartón tan impoluto como el mío podéis pintar la caja después. En lugar de cartón también se puede usar madera de balsa (la que se utiliza para aeromodelismo y que se corta con un cúter).
 
- Poliestireno extruído:
 
Es un aislante que venden en cualquier tienda de materiales o bricolaje (Leroy, Bricomart, Bricotodo....). Es similar a las planchas de porexpan (las famosas de bolitas) pero sin bolitas. Se corta de maravilla con un cúter o cuchillo afilado y no nos deja toda la casa llena de bolas blancas. Compré una plancha hace tiempo para hacer las construcciones del belén y aún me quedaba un trocito. Este material lo utilizaremos para hace las columnas de las esquinas.


- Pistola de silicona:
Imprescindible en todos mis trabajos.

Montaje:
Cortamos un cartón para la base de 16x10 cm, dos cartones de 16x2,5 cm y otros dos de 10x2,5 cm. En el poliestireno extruído cortamos 4 columnas de 1x1x4,5 cm.


Unimos con la pistola las columnas a los extremos del cartón de la base.



Y pegamos con la pistola también las tiras de cartón a cada lado correspondiente.


Y de este modo tan sencillo tenemos nuestra minicaja de fruta. Podemos usarla para regalar galletas, chuches o lo que nos apetezca colocar dentro.

Yo quería que pareciese un minicampo de fútbol y le he puesto una base de gomaeva de toalla color verde.


Que paséis un feliz domingo.

domingo, 13 de diciembre de 2015

PRIORIZANDO....

Hace no mucho leí que cuando decimos "no tengo tiempo para..." realmente lo que indicamos es que hemos decidido emplear el tiempo en otras cosas. Creo que es una de las frases más acertadas que he leído porque efectivamente mis días continúan siendo de 24 horas, en ningún momento han menguado. Entonces, ¿qué ha cambiado para que no pueda dedicarle ni un solo minuto a las manualidades que tanto me relajan o a la lectura que es mi pasión?.

Simple y llanamente que las circunstancias y decisiones propias hacen que emplee el tiempo en otras cosas. Los viajes de trabajo de mi pareja y la acumulación de actividades extraescolares de mi hijo unido a mi descubrimiento por el deporte han hecho que los días no den más de sí.

Todos los que me habéis realizado pedidos en las últimas semanas sabéis que ya no estoy admitiendo nuevos encargos. Me está costando horrores acabar los que tenía pendientes (santa paciencia la que tenéis esperándolos desde hace meses) y, como me agobia no cumplir y no poder comprometerme he decidido no aceptar pedidos hasta que la situación cambie si es que cambia.

Seguiré con el blog y con las redes sociales y por supuesto con las manualidades, pero sin agobios y sin presiones. Cuando deja de ser un escape y se convierte en una obligación que no puedes cumplir es el momento de parar y priorizar. Necesito tiempo para decorar la casa de navidad, para colgar esas cortinas que llevan unos años apolillándose en la buhardilla o para hacer esos cabeceros que ni he empezado. Y como el día tiene las horas que tiene pues hay que priorizar lo que en cada momento me llena.

Así que siento no poder atender más peticiones y, como he dicho, no es una despedida sino un cambio de contenidos. Nos seguimos por las redes.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Historia de una metedura de pata

Para alguien como yo que tiene como página principal de favoritos el diccionario de la Real Academia de la Lengua y que consulta cualquier palabra susceptible de escribirse erróneamente (sobre todo las palabras en inglés), cometer un fallo como el que os voy a relatar hoy es algo que me supera.
 
Hace meses que hice el cuelgacollares y aunque había colgado la foto del cuadro acabado en Facebook (que fue donde mi amiga Pi me avisó del tremendo error), no me atrevía a publicarlo aquí, reconocer públicamente mi error y ser carne de cañón para que mi cuadro se una a otros tantos en los que las frases o palabras en inglés o español hacen sangrar los ojos.
 
Me encargaron un cuelgacollares rojo para una fanática de Betty Boop y yo encantada. Siempre que me dan ideas para realizar cualquier cosa diferente la disfruto como una niña. Busqué imágenes del personaje, los coloqué con tres marquitos... busqué por internet Betty Boop y me aseguré que se escribía tal y como yo pensaba... lo escribí en Word, copié el nombre sobre un papel y dibujé las letras a mano alzada en el cuadro. Ya veis por donde voy, ¿verdad?
 
 
Pues sí, cometí el error imperdonable de escribir BEETY en lugar de BETTY y ni siquiera me di cuenta. Cuando me avisaron de la incorrecta escritura se me pusieron las orejas coloradas y me duró la vergüenza un tiempo.
 

Con lo mono que había quedado con las coquetas Bettys y yo jorobando el cuadro escribiéndolo mal.


Le solicité a la persona que lo compró que me lo devolviera para arreglar el desaguisado (ella no se había dado cuenta) pero nunca lo hizo. Así que el cuadro sigue colgado y yo rezando para que pase desapercibido.


Ahora públicamente me flagelo y prometo no volver a escribir mal tu nombre, BETTY.



 

miércoles, 5 de agosto de 2015

El mundo helado de Frozen también en verano

Hace meses (tantos como seis), un compañero de trabajo y yo hicimos un trueque. Él me daba su banco de musculación que descansaba en su buhardilla sin ningún uso (he de decir que en la mía hace lo mismo) y yo le hacía para su hija un nombre, un cuadro y un diademero de Frozen (lo sé, le timé... yo salgo ganando).
 
En su momento y cuando hicimos el trueque, no tuve problemas en realizar el cuadro. Con las protagonistas en ese formato chibi que tanto me gusta, y con tonos azules y blancos pinté con acrílicos un malma.
 


 
Del nombre no puedo decir lo mismo. Por más que lo intentaba no había ningún diseño que me convenciese. Hojas y hojas en la basura sin saber cómo enfocar la decoración. No quería usar muchos colores y sólo con azul y blanco era complicado hacer algo con gracia.

Seis meses después tuvo que venir la inspiración del mundo del hielo justo en la época más calurosa que se recuerda. Y al final ha sido un diseño mucho más sencillo de lo que había imaginado pero con un resultado que a mí al menos me gusta. Lo primero que hice fueron dos minichibifrozen en fieltro de las dos hermanas:


Y después diseñé las letras en blanco y azul con detalles sencillos excepto el muñeco de nieve (Olaf no podía faltar ;))
 




Ya tengo dos tercios del conjunto. El diademero no me cuesta en cuanto a diseño porque ya he realizado alguno que otro, pero como me lleva mucho tiempo tendrá que esperar un poco (Santa paciencia que tiene mi compañero).




Que sigáis disfrutando del verano y de esas merecidísimas vacaciones.


jueves, 9 de julio de 2015

Feliz Verano (más vale tarde...)



No sé si os pasa a vosotros, pero a mí, es llegar el calor y ralentizar mis movimientos al máximo. Será la edad pero cada vez me cuesta más adaptarme a las altas temperaturas. Tenía este post pendiente de realizar desde hace algunas semanas, concretamente desde que acabó el cole.
 
Como seguidora de pinterest me quedo embobada con los regalos de chuches. Adoro las nubes (herencia de mi madre ;)) y si se presentan en un formato bonito mejor que mejor.  Quería hacer un regalo a las monitoras de comedor del cole de  mi hijo (Santa paciencia la que tienen) y como cada vez estamos desterrando más la idea de chuche sólo para niños, preparé unas macetitas de golosinas.


Son muy, muy sencillas de realizar y quedan bastante coquetas. Necesitamos:
- Macetas bonitas (las mías son del IKEA)
- Esponja verde de las que se utilizan para los centros de flores.
- Papel de seda.
- Palos de brocheta
- Tela de saco
- Cintas de colores.
- Glaseado real (más abajo la receta)
- Palillos
- y por supuesto chuches.

Encontré unas nubes de colores pasteles con dibujos concéntricos que no podían ser más ideales (además estaban buenísimas) y unas gominolas de los mismos colores para rellenar los fondos (estas para mí no estaban tan ricas).

¿Comenzamos con las macetas de flores?

Cortamos las nubes por la mitad con unas tijeras de cocina. Cuando se llevan cortadas muchas unidades comienzan a pegarse las tijeras. Hay que lavarlas y secarlas muy bien para continuar.

En un palo de brocheta introducimos tres medias nubes. Yo he puesto iguales las que hacen de pétalos y diferente la del centro.


Ahora nos queda pegar los pétalos restantes (dos a cada lado). Para ello usamos "glaseado real". Se bate media clara de huevo a punto de nieve, se exprime limón y se va añadiendo azúcar glass hasta tener la consistencia deseada (como de yogurt griego). Con esta mezcla vamos pegando los pétalos. Presionamos un poco y dejamos tumbada la flor hasta que seque (endurece en minutos). Para finalizar atamos un trocito de cinta de raso en el palo de la brocheta.


En una maceta ponemos trozos de espuma verde.

Cubrimos con papel de seda para que las chuches no toquen ni la maceta ni la esponja y vamos clavando las chuches que cubren la parte inferior con palillos.

Cuando esté bien completita ponemos tres flores de chuches. Ahora sólo nos queda decorar la maceta con una tira de tela de arpillera, una estrella de papel decorado y un cartelito de "feliz verano". Para conservar las chuches y evitar contactos cubrí toda la maceta con papel celofán (no tengo fotos).









Para la tutora de mi hijo hice un arbolito en lugar de flores. Para ello se compra una bola de porexpan y se recubre de papel de seda. Yo lo hice con papel film pero las chuches inferiores se suicidaban al no pegarse, la próxima vez lo haré con papel de seda. Se le clava un palo parecido a los de brocheta pero más gruesos (los encontré en los Asian Shop)

Se van clavando las medias nubes con palillos hasta cubrir por completo la esfera.

La base se hace exactamente igual que para las flores. Se clava el arbolito y se cubre con papel celofán.





Y lo dicho. Feliz verano a todos :)
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